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2026-10-23

«Lo que quiero es que se junten con sus cuates»: Los secretos detrás de Mostroscopy y la visión de Gustavo Oribe sobre su videojuego 

Más allá de los gráficos de última generación o las mecánicas competitivas complejas que dominan los torneos internacionales, existe una filosofía clara detrás de la creación de Mostroscopy: la intención de reunir a las personas frente a una pantalla sin complicaciones innecesarias. Gustavo Oribe Mendieta, cofundador del estudio mexicano Oribe War Games, reflexiona sobre la razón de ser de su proyecto con una meta bien clara:

«Lo que quiero es que se junten con sus cuates».

Esta declaración define la esencia de un videojuego de peleas que rinde homenaje a la cultura popular mexicana, al cine de monstruos y a las tardes de juego compartido, demostrando que la verdadera diversión radica en la accesibilidad y en la nostalgia.

El nacimiento de Mostroscopy lleva detrás una pasión constante por la cinematografía clásica de terror y la lucha libre mexicana. Gustavo Oribe Mendieta y su hermano, fundadores de Oribe War Games en Pachuca, Hidalgo, comenzaron a cimentar esta propuesta a partir de una afición acumulada durante más de dos décadas.

Todo dio inició con la recolección de ediciones populares en formato físico cerca del año 2010, un pasatiempo que más tarde se convirtió en un proyecto de difusión cultural en audio llamado Mostroscopías. Esta afición evolucionó hacia la creación de un videojuego original, tras haber desarrollado previamente obras basadas en historietas nacionales como Combat Monero, Combat del Defender y Los Túneles Perdidos.

En lugar de recurrir a costosas licencias comerciales, el equipo creativo optó por diseñar un catálogo de personajes lleno de referencias directas a las películas de bajo presupuesto de mediados del siglo pasado. Entre sus peleadores destacan figuras singulares que evocan la época de oro del cine fantástico nacional.

Se encuentra una combatiente inspirada en héroes enmascarados como El Santo y Blue Demon, una mujer lobo con poderes criogénicos derivada de tramas de ciencia ficción, y un ser acuático que rinde tributo a las criaturas marinas de las producciones de René Cardona. Cada luchador representa un fragmento de esa identidad visual colorida y extravagante que marcó a varias generaciones.

El camino para consolidar la visión de Gustavo Oribe no estuvo exento de desafíos técnicos y comerciales. Durante el periodo de confinamiento en 2020, el proyecto fue creado inicialmente para dispositivos móviles con la idea de alcanzar un público masivo. Sin embargo, tras un periodo de prueba en dicho mercado sin obtener los resultados económicos esperados, los desarrolladores tomaron la decisión crítica de reestructurar el juego hacia el mercado de PC en Steam y consolas de sobremesa. Este cambio permitió refinar la calidad gráfica, optimizar el rendimiento y asegurar un modelo de distribución más sostenible.

A pesar del cambio de plataformas, la premisa principal se mantuvo intacta: garantizar una jugabilidad directa y libre de barreras. Frente a los títulos modernos que exigen combinaciones de botones complejas e intensas horas de práctica, Mostroscopy utiliza un esquema simplificado de dos botones y controles direccionales. La intención no es competir en los escenarios profesionales de deportes electrónicos, sino ofrecer un título económico, vistoso y accesible para cualquier persona, permitiendo que jugadores experimentados y principiantes se diviertan en igualdad de condiciones.

La trayectoria de Oribe War Games refleja el panorama actual del desarrollo independiente de videojuegos en México. Durante la última década, la producción nacional ha mostrado una madurez notable con títulos consolidados a nivel global como Patobox, Mulaca, Mariachi Legends o Neon City Riders. Gustavo destaca que, aunque los recursos financieros e infraestructura locales son reducidos en comparación con las grandes producciones internacionales, la escasez de presupuesto se compensa con un nivel extraordinario de creatividad e ingenio.

Mientras las grandes corporaciones internacionales atraviesan reestructuraciones y momentos de incertidumbre, las propuestas independientes mexicanas encuentran una oportunidad clara para posicionarse como alternativas frescas, accesibles y con una identidad cultural definida.

El universo de Mostroscopy continúa expandiéndose con nuevas actualizaciones de contenido. El equipo trabaja en la integración de más peleadores para su catálogo, incluyendo adiciones exóticas como una científica vampiro y una entidad inspirada en criaturas góticas clásicas, asegurando una presencia continua tanto en tiendas digitales como en consolas de última generación.

Al mismo tiempo, los desarrolladores están colaborando en el traslado de su juego de aventuras previo, titulado Coat, hacia sistemas de sobremesa, mientras preparan en secreto un nuevo proyecto completamente ajeno al género de peleas. A través de este ritmo constante de trabajo, Gustavo Oribe y su equipo reafirman que la clave del éxito independiente reside en mantener los pies en la tierra, valorar el talento local y, ante todo, crear videojuegos pensados para disfrutarse entre amigos.

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