Jeffrey Gattis, gerente general de Gaming en Amazon —responsable de Amazon Luna y Amazon Game Studios— afirmó que el encarecimiento de las consolas podría llevar a una cantidad cada vez mayor de jugadores a optar por el streaming en la nube antes que comprar hardware dedicado.
La declaración llegó en el marco del anuncio que integra a Luna directamente dentro de la aplicación de Prime Video, y se produce apenas meses después de que Amazon ejecutara recortes en su división de videojuegos.

Gattis fue claro en matizar el alcance de su comentario: «nuestra empresa no se basa en reemplazar consolas«, sostuvo, y reconoció que el cloud gaming «ha sido un poco una solución en busca de un problema» durante buena parte de su historia, en especial porque las consolas se mantuvieron en precios relativamente accesibles.
Pero acto seguido introdujo el argumento central de su tesis: la aparición de la Steam Machine a mil dólares y los rumores sobre consolas de la próxima generación superando esa misma barrera, empujadas por la crisis de suministro de memoria RAM, cambian el cálculo para el consumidor. Bajo ese escenario, dijo, «más gente considerará una solución de cloud gaming, simplemente por el costo puro de comprar hardware dedicado«.
El directivo no habló de una desaparición inminente de las consolas sino de un desplazamiento gradual de la decisión de compra, motivado por el precio y no por una superioridad tecnológica del streaming.
Según explicó Gattis, la apuesta de Amazon no busca arrebatarle usuarios a consolas o PC, sino abrir la puerta a un universo de casi 3 mil millones de jugadores que hoy no cuentan con hardware dedicado, frente a los 300 y 500 millones de dispositivos de consola y PC gaming que existen en el mundo.
Ese público juega desde el celular o el navegador, pero rara vez accede a experiencias de alta fidelidad, ya sea por el costo del hardware, por la fricción de tener que descargar juegos pesados o pagar 70 dólares por un título, o simplemente por la complejidad del proceso.
La integración con Prime Video, remarcó, busca eliminar esas barreras y poner el catálogo de Luna a un clic de distancia para cualquier persona que ya use el servicio de streaming.
¿Qué es y cómo funciona Amazon Luna?
Luna nació en septiembre de 2020 en Estados Unidos bajo la modalidad de acceso anticipado y se abrió de forma más amplia en 2022. Con el correr de los años dejó de ser un servicio de suscripción independiente para integrarse cada vez más a Prime, ofreciendo a los miembros acceso gratuito a una biblioteca rotativa de juegos, hasta llegar en 2026 a insertarse directamente dentro de la app de Prime Video.
Técnicamente, el servicio transmite los juegos desde servidores de AWS que corren sobre Windows Server y tarjetas gráficas NVIDIA Tesla T4, sin necesidad de descargar nada en el dispositivo del usuario.
Es compatible con Fire TV, tablets Fire, televisores de Samsung y LG, PC, Mac, ChromeOS y dispositivos iOS y Android, ya sea vía web o aplicación. Entre sus funciones distintivas están «Game Night», pensada para juegos grupales usando el teléfono como control, y la posibilidad de reclamar juegos de PC.

En materia de negocio, el acceso básico viene incluido dentro de la membresía Prime, mientras que existen niveles premium para acceder a un catálogo más amplio que incluye títulos como Hogwarts Legacy, Indiana Jones, EA FC o Tomb Raider, además de juegos indie y de fiesta. Amazon incluso publica contenido propio dentro de la plataforma, como las nuevas entregas de Tomb Raider. El servicio está disponible en unos 24 países, entre ellos Estados Unidos, Canadá y varios de Europa, aunque todavía lejos de una cobertura global.
Entre sus ventajas se cuentan la posibilidad de jugar sin invertir en hardware costoso, la compatibilidad con televisores que la gente ya tiene en casa y la integración con Prime y Twitch. Del lado de las desventajas aparecen la dependencia de una buena conexión a internet, la calidad variable del streaming, una biblioteca que rota y no se posee de forma permanente, menor control comparado con el hardware local y un consumo de datos considerable.
Sus principales competidores son Xbox Cloud Gaming (dentro de Game Pass), GeForce Now de NVIDIA, PlayStation Plus Cloud y Boosteroid; Luna se diferencia por su integración con el ecosistema retail de Amazon, aunque su adopción ha sido más lenta que la de sus rivales.
¿Es realista pensar en el fin de la consola?
Los datos disponibles hoy muestran que las consolas siguen creciendo, pues según estimaciones del mercado, la categoría de consolas fue la de mayor crecimiento en 2025, con un valor de entre 45 y 52 mil millones de dólares, dentro de un negocio de hardware dedicado que se mantiene en decenas de miles de millones de dólares.
El cloud gaming, en cambio, todavía representa apenas una fracción cercana al 4% del mercado total, con obstáculos que persisten: la latencia, la falta de infraestructura de internet homogénea —sobre todo en mercados emergentes—, el consumo de datos y el retraso de entrada (input lag) que resulta crítico para juegos competitivos. A esto se suma la preferencia de buena parte de los jugadores por poseer sus juegos y jugar de forma local, sin depender de una suscripción.
El hardware dedicado retiene ventajas concretas: rendimiento más consistente, menor latencia, ausencia de una suscripción obligatoria, posesión permanente del juego y la posibilidad de jugar sin conexión.
Frente a este panorama, las posturas de los grandes competidores son distintas entre sí. Microsoft mantiene una postura híbrida, fuerte en cloud gaming a través de Xbox Cloud, pero sin abandonar la inversión en hardware con la Series X/S y Game Pass. Sony privilegia el hardware premium con PS5 y PS5 Pro, reservando el cloud como un complemento dentro de PlayStation Plus. Nintendo, por su parte, sostiene al hardware dedicado como su principal diferencial, apoyado en la portabilidad y la innovación, mientras que Valve redobla su apuesta por el PC local con Steam Deck.
La visión de Gattis resulta plausible en un horizonte muy largo, de la mano de avances en 5G y edge computing, pero el consenso apunta más a una coexistencia entre ambos modelos que a un reemplazo total y cercano de las consolas.