El título desarrollado por el estudio danés The Outer Zone y publicado por 11 bit studios llega a PlayStation 5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch, tras su exitoso paso por PC donde no deja de acumular reseñas positivas.
La escena independiente suma un nuevo exponente a las plataformas de sobremesa y portátiles con la llegada de Death Howl, título que combina mecánicas de construcción de mazos con elementos soulslike en un mundo abierto.
Desarrollado por el estudio danés The Outer Zone y publicado por 11 bit studios, el juego está disponible en formato digital a partir de ya para PlayStation 5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch.
Su lanzamiento en consolas se produce poco más de dos meses después de su estreno en PC, ocurrido el 9 de diciembre de 2025, donde el título está disponible en las plataformas Steam, GOG y Xbox PC Game Pass. En dicho lapso, Death Howl logró consolidar una recepción favorable por parte de los usuarios, alcanzando la calificación de “Muy positivas” en Steam con un 93% de aprobación sobre más de 800 reseñas.
¿De qué trata Death Howl?
La narrativa de Death Howl sitúa al jugador en la piel de Ro, una cazadora perteneciente a una pequeña tribu que, tras sufrir la pérdida de su hijo, decide internarse en el Mundo de los Espíritus. Guiada por voces provenientes del más allá, Ro emprenderá un viaje con el objetivo de traer de vuelta a su descendencia, explorando un reino espiritual fracturado por el duelo.

La historia promete abordar temáticas vinculadas al dolor, la sanación y la resiliencia, desarrolladas a través de un fragmentado lore que se revela conforme el jugador más interactúa con los espíritus que habitan dicho plano. Estas entidades, de naturaleza diversa, ofrecen misiones y desafíos que inciden directamente en la composición del mazo del jugador, aunque el mismo título advierte que no todas las intenciones de estos seres son benevolentes.
El mundo de juego se estructura en cuatro reinos principales que albergan trece regiones diferenciadas, ofreciendo una campaña principal estimada en más de 25 horas de duración. A esto se suman misiones secundarias y enfrentamientos contra jefes que amplían la experiencia de juego.
Combate, personalización y soulslike
El sistema de combate de Death Howl se desarrolla por turnos sobre una cuadrícula, donde cada movimiento adquiere una relevancia táctica. Los jugadores se deberán enfrentar a más de treinta tipos de enemigos, entre los que se incluyen criaturas denominadas Skulldogs, Crackle Bursts y Woeful Seashrooms, así como minijefes y jefes principales distribuidos a lo largo de la aventura.
El campo de batalla incorpora peligros y bonificaciones ambientales que el jugador debe considerar al momento de planear su estrategia.
La construcción de mazos constituye el eje principal de la propuesta jugable. El título nos permitirá confeccionar más de 160 cartas, clasificadas en arquetipos que incluyen veneno, fuerza, sacrificio, retaliación, ataques por la espalda, bloqueo y movimiento.

Adicionalmente, puedes obtener tótems chamánicos que te proporcionarán efectos únicos y potenciarán el mazo, posibilitando un amplio grado de personalización táctica.
El juego incorpora mecánicas propias del género soulslike en su tratamiento de la muerte y la progresión. Al sucumbir ante los enemigos, el jugador pierde las Death Howls, una moneda virtual que permanece en el lugar del fallecimiento. La recuperación de estas es posible al regresar al punto donde se produjo la muerte, siempre que el jugador reaparezca en los “Sacred Groves”, puntos de control que restauran la salud pero provocan la reactivación de los enemigos derrotados, manteniendo así la dinámica de riesgo característica del subgénero.
¿Cómo fue el origen del título?
El proyecto Death Howl tiene su génesis en 2015, cuando el director Malte Burup desarrolló un prototipo como parte de su trabajo escolar. Las influencias declaradas detrás del juego incluyen títulos como Dream Quest y el juego de cartas físico Magic: The Gathering. En su concepción original, el proyecto estaba pensado como un deckbuilder de mundo abierto que se distanciara de los roguelites tradicionales.
La incorporación de elementos soulslike se produjo de manera orgánica durante el proceso de desarrollo, a raíz de las devoluciones proporcionadas por los testers, quienes identificaron similitudes en la sensación de juego con títulos del género. Sobre este aspecto, Malte Burup escribió en para blog.playstation:
“Cuando empezamos con Death Howl, si me hubieras dicho que estábamos construyendo un ‘deckbuilder soulslike de mundo abierto’, te habría mirado con confusión. Suena como una receta de componentes que no encajan”.

The Outer Zone, estudio danés responsable del desarrollo, centra su línea creativa en la exploración de mundos paralelos de carácter surrealista y oscuro, siendo “Death Howl” su título debut. La publicación corre a cargo de 11 bit studios, compañía polaca con trayectoria en juegos narrativos como This War of Mine, The Alters y Frostpunk.
Con su llegada a las plataformas de sobremesa y la híbrida de Nintendo, el título de The Outer Zone amplía su mercado potencial más allá del ecosistema PC, buscando consolidar su posición como referente en la hibridación entre los constructores de mazos y los juegos de corte soulslike, dos géneros que tradicionalmente han transitado por caminos separados dentro de la industria.