Control Resonant regresa para continuar con el universo de Remedy. Se trata de una entrega ambiciosa y original que nos recuerda que no todo se trata de ser una copia de la copia.
El mundo de los videojuegos está en constante evolución, pero en una industria donde cada vez es más común encontrarnos con fórmulas conocidas, de vez en cuando aparece una experiencia que se atreve a hacer las cosas un poco diferente. Control Resonant es una de ellas: una aventura que no tiene miedo de ser extraña, exigente y, sobre todo, de confiar en que el jugador quiere descubrir sus secretos por sí mismo.
Remedy toma las bases del Control original y las lleva en una dirección mucho más ambiciosa. La secuela abandona los espacios cerrados de la Casa Inmemorial para llevarnos, siete años después, a una Manhattan distorsionada, mientras incorpora elementos de RPG de acción, una mayor libertad de exploración y nuevas habilidades para su protagonista.
Control Resonant no reinventa ningún universo pero tiene lo necesario para recordarnos por qué los videojuegos pueden sorprendernos cuando un estudio decide no seguir el camino más sencillo.
Dylan Faden toma el control
Esta vez la historia de Control Resonant gira alrededor de Dylan Faden, el hermano de Jesse, que pasó años bajo la custodia de la Oficina Federal de Control. Después de despertar de un coma de siete años, Dylan se encuentra en medio de una nueva crisis paranormal mientras intenta encontrar a su hermana, quien ha desaparecido.
El cambio de personaje nos permite explorar una faceta diferente del universo de Control. La historia, de Dylan, marcada por la culpa y las consecuencias de sus acciones anteriores, influye en su relación con otros miembros de la FBC, lo que aporta una dimensión humana a una aventura llena de entidades imposibles y fenómenos que desafían cualquier explicación.
Dylan despierta en un mundo que ya no conoce y debe enfrentarse no solo a todo tipo de entes paranormales, sino también a sus propios compañeros de la FBC, quienes no terminan de confiar en él debido a sus acciones mientras era víctima del Hiss. Esta tensión consigue que el personaje se sienta mucho más humano y que realmente te intereses por descubrir qué ocurrió durante los años que pasó bajo su control.
Manhattan no se parece a ninguna otra ciudad
Uno de los cambios más importantes de Control Resonant está en su escenario. En lugar de permanecer dentro de los pasillos y oficinas de la Casa Inmemorial, ahora podemos recorrer una versión distorsionada de Manhattan.
Y aquí es donde Remedy demuestra una vez más su capacidad para construir escenarios. La ciudad está dividida en diferentes zonas y cada una tiene sus propios secretos y misiones. Además, Resonant vuelve a apoyarse en documentos, grabaciones, conversaciones y pequeños acontecimientos repartidos por el escenario para construir su mundo. Desde poemas beat hasta informes completos, cada pieza de información es valiosa, lo que convierte la exploración en uno de los principales atractivos de la experiencia.

Las habilidades de movimiento de Dylan también ayudan a que explorar la arquitectura, por momentos imposible, de Manhattan sea una experiencia ampliamente disfrutable. Podrás saltar para acceder a los tejados o alterar la gravedad para desplazarte por superficies que antes parecían inalcanzables.
El juego confía en sus jugadores y, aunque tanta libertad puede resultar confusa al principio, proporciona suficientes señales y claves para saber hacia dónde dirigirte sin llevarte todo el tiempo de la mano. Una decisión que se agradece, aunque para algunos puede enturbiar un poco la experiencia.
Un combate más agresivo
El combate es otro de los aspectos que recibió una transformación importante. Dylan es mucho más rápido que Jesse y la secuela apuesta por los enfrentamientos cuerpo a cuerpo, combinando ataques físicos con habilidades paranormales y un arma cambiante conocida como Aberrante.
Esta vez, además de los enemigos corrompidos por el Hiss, tenemos a las entidades resonantes, poderosos enemigos que tienen un papel fundamental en la progresión de Dylan: estas criaturas son los vestigios de personas que fueron corrompidas y deformadas por la fuerza que está alterando la realidad. Al derrotarlas, puedes obtener nuevas habilidades para ampliar tu arsenal paranormal.
La progresión permite modificar las habilidades de Dylan y adaptar tu estilo de juego mediante diferentes mejoras. A esto se suman distintas posibilidades para el arma, habilidades secundarias y configuraciones que permiten experimentar con diferentes formas de enfrentarse a los enemigos.
Cuando todos estos sistemas comienzan a combinarse, el combate se vuelve espectacular. Dylan se mueve rápidamente por el escenario mientras utiliza sus poderes para atacar, esquivar y controlar el campo de batalla y, una vez que encuentras tu ritmo, las peleas se sienten como una danza frenética. La sensación de poder aumenta conforme desbloqueamos nuevas habilidades y encontramos mejores formas de combinar nuestros recursos.
El único defecto es quizá que los combates y los enemigos pueden sentirse un poco repetitivos después de un tiempo. Sin embargo, la progresión de habilidades resulta lo suficientemente adictiva y satisfactoria como para mantener el interés incluso cuando algunos enfrentamientos comienzan a sentirse familiares.
Zoe’s Mixtapes: el soundtrack del extraño encanto de Remedy
La dirección artística en Control Resonant no se queda atrás. Vuelve a mezclar la arquitectura imposible con una iluminación poderosa y escenarios que rompen las reglas de la realidad.
El diseño de niveles es probablemente uno de los mayores logros de la secuela. Laberintos, zonas donde la gravedad deja de funcionar como esperamos y ciertos espacios que aprovechan las habilidades de Dylan, nos entregan situaciones que rara vez encontramos en otro juego.
Y si esto no fuera suficiente, Remedy también cuida un detalle que consigue que toda la experiencia se sienta unificada: la música.
La agente Zoe de Vera nos compartirá de vez en cuando algunas canciones que, por momentos, se convierten en una parte fundamental de la historia. Se trata de las Cintas de Zoe, seis canciones creadas específicamente para el juego, interpretadas por diversos artistas, entre los que encontraremos a Vilma Jää y Hevitemuu, y que puedes escuchar en Spotify y Apple Music.
Estas canciones no funcionan simplemente como música de fondo. En determinados momentos, se vuelven parte vital de la experiencia y ayuda a transformar escenas que ya son visualmente impresionantes en momentos memorables.
Es uno de esos pequeños detalles que demuestran el cuidado de Remedy por construir una experiencia que funcione como un todo. La música, los escenarios, los poderes y la narrativa terminan formando parte de la misma identidad extraña que define a Control Resonant.
Una evolución ambiciosa para el universo de Control
Control Resonant no intenta ser simplemente una versión más grande del juego de 2019. Es una secuela que modifica parte de su fórmula para construir algo más cercano a un RPG de acción, sin abandonar el surrealismo, el misterio y la narrativa ambiental que definieron al original.
Sus problemas están principalmente en el ritmo de algunos combates y en la repetición de ciertos enemigos. Sin embargo, la exploración, el diseño de escenarios, la historia y la enorme cantidad de secretos que esconde Manhattan hacen que siempre exista una razón para seguir avanzando.
En una industria donde cada vez es más común encontrarnos con juegos que parecen construidos a partir de las mismas fórmulas, Control Resonant se atreve a hacer algo que se siente original. No siempre lo consigue de manera perfecta, pero su ambición y su identidad terminan siendo mucho más importantes que sus tropiezos.
Control Resonant es una experiencia completa, extraña y muy disfrutable. Tiene una historia que consigue engancharte, un mundo que recompensa la curiosidad, un sistema de combate adictivo y una identidad audiovisual difícil de confundir con cualquier otro juego.
Si estás buscando una aventura capaz de atraparte, hacerte perderte en su mundo y recordarte por qué jugar videojuegos puede ser tan especial, tienes que darle una oportunidad a Control Resonant.