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2026-09-05

Fue rescatada y México la convirtió en un éxito: La historia detrás de Coyote vs. ACME 

Imagínate pasar décadas estrellándote contra paredes pintadas, volando por los aires con cohetes defectuosos y siendo aplastado por yunque tras yunque, todo por culpa de una misma marca. Cualquiera habría tirado la toalla, pero el Coyote decidió hacer algo mucho mejor: llevar a sus agresores ante los tribunales.

Tras sobrevivir a un boicot corporativo en la vida real que casi la borra del mapa para siempre, Coyote vs. ACME finalmente aterriza en las salas de cine mexicanos. Aquí te contamos el origen de esta joya y cómo su batalla fuera de la pantalla terminó siendo tan disparatada como la que veremos en cartelera.

Aunque parezca una ocurrencia moderna, la semilla de esta producción se plantó hace más de tres décadas. Todo surgió en febrero de 1990, cuando el humorista Ian Frazier publicó en la revista The New Yorker un hilarante texto titulado Coyote v. Acme. Escrito con la solemnidad y el rigor técnico de una demanda judicial auténtica, el artículo presentaba al abogado ficticio Harold Schoff representando a un extenuado Wile E. Coyote contra la Corporación ACME.

El documento desglosaba con precisión 85 accidentes documentados provocados por catapultas, resortes gigantes y cohetes defectuosos, exigiendo una indemnización de 38 millones de dólares por daños físicos y emocionales. Esta genialidad cautivó a Warner Bros. desde finales de los años 90, pero el proyecto quedó en el limbo durante años. No fue sino hasta fines de la década de 2010 cuando cineastas de la talla de James Gunn, Jeremy Slater y la guionista Samy Burch lograron pulir el libreto definitivo que dirigiría Dave Green, capturando la esencia seca, ingeniosa y honesta del humor clásico de Chuck Jones.

Con el rodaje concluido en 2022 y proyecciones de prueba sumamente favorables, la película parecía lista para salir a la luz. Sin embargo, en 2023, la directiva de Warner Bros. Discovery —encabezada por David Zaslav— decidió archivar por completo la cinta ya terminada para utilizarla como una deducción fiscal, prefiriendo amortizar sus 70 millones de dólares de costo de producción antes que gastar en su distribución global.

El paralelismo resultaba irónico: la película sobre un personaje víctima de una megacorporación despiadada estaba siendo aplastada por una megacorporación en la vida real. No obstante, la indignación de la industria no se hizo esperar. Directores como Christopher Miller, Phil Lord y los hermanos Daniels levantaron la voz, mientras que actores como Will Forte y Eric Bauza (la voz oficial de Bugs Bunny y el Pato Lucas) encabezaron la campaña social bajo el lema #ReleaseCoyoteVsACME.

La presión colectiva obligó al estudio a poner el proyecto a la venta, siendo rescatado en 2025 por Ketchup Entertainment tras pagar cerca de 50 millones de dólares por sus derechos.

Más allá del drama financiero, Coyote vs. ACME destaca por un cuidado artesanal fascinante. Alejándose de la animación 3D fotorrealista, el equipo decidió respetar el estilo 2D clásico dibuando al Coyote mediante las guías de modelo originales de 1949. Para interactuar con el elenco de carne y hueso —encabezado por Will Forte como el abogado defensor, John Cena como el representante legal de ACME y Lana Condor—, el titiritero Dave Barclay construyó una marioneta a escala real de Wile E. Coyote. Esto permitió a los actores reaccionar e improvisar en el set de Albuquerque antes de que la marioneta fuera borrada digitalmente para dar paso a la animación.

Por si fuera poco, la banda sonora a cargo de Steven Price llevó la locura musical a niveles nunca antes vistos: se contrató a un coro profesional de 40 cantantes en el legendario Estudio Uno de Abbey Road para grabar distintas variaciones sinfónicas del clásico «Meep Meep» del Correcaminos, recreando el martirio sonoro que retumba en la cabeza del angustiado protagonista.

Distribuido en nuestro país por Zima Entertainment, esta odisea sobre caerse y volver a levantarse demuestra que, después de 77 años de fracasos, el Coyote finalmente encontró la manera de salirse con la suya.

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