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2026-03-12

Esto sabemos sobre la reestructuración en los estudios detrás de ‘Battlefield’

Electronic Arts implementó recortes de personal en cuatro de los estudios responsables de Battlefield 6, pese a que el título se convirtió en el más vendido de 2025 en Estados Unidos y registró el mejor lanzamiento en la historia de la franquicia.

La medida afecta a equipos en DICE, Criterion Games, Ripple Effect Studios y Motive Studios, en lo que la compañía describe como un «realineamiento» estratégico para enfocarse en las prioridades de la comunidad y el soporte continuo del juego como servicio en vivo.


En marzo de 2026, Electronic Arts confirmó despidos en múltiples estudios que conforman Battlefield Studios, el colectivo de desarrolladoras involucradas en la creación y soporte de Battlefield 6, el título principal de la franquicia lanzado en 2025. Los recortes alcanzan a:

  • DICE, el estudio principal con sede en Estocolmo, responsable del núcleo de la serie Battlefield desde sus orígenes.
  • Criterion Games, conocido por su trabajo en franquicias como Need for Speed y Burnout, que ha brindado soporte a Battlefield en entregas recientes.
  • Ripple Effect Studios, anteriormente DICE LA, enfocado en el desarrollo de expansiones y modos multijugador.
  • Motive Studios, que participó en campañas narrativas y en el soporte de componentes live-service para Battlefield 6.

La desarrolladora no reveló el número exacto de empleados afectados por esta oleada de despidos. Fuentes internas citadas por IGN indicaron que los recortes impactaron a una multiplicidad de departamentos y disciplinas dentro de cada uno de los estudios involucrados.

La postura de EA de reducir personal en los estudios de Battlefield resulta particularmente llamativa debido al éxito comercial que ha acompañado al último título de la franquicia. Battlefield 6 logró vender más de 7 millones de copias en sus primeros tres días a la venta, convirtiéndose en el mejor lanzamiento en la historia de la saga. Durante 2025, el juego se posicionó como el título más vendido en Estados Unidos, superando por primera vez a Call of Duty en términos comerciales a nivel anual.

Los datos de ventas globales indicaron que Battlefield 6 superó las 20 millones de copias distribuidas en todo el mundo desde su lanzamiento. En su punto más alto, la versión para PC a través de Steam alcanzó un pico de 747,440 usuarios simultáneos, cifra récord para la franquicia en la plataforma.

El éxito inicial también estuvo acompañado de una recepción crítica mayoritariamente positiva, con analistas y jugadores destacando el regreso a los elementos clásicos que caracterizaron a la serie en sus primeras entregas. La prensa especializada incluso lo llegó a describir durante su lanzmiento como «el mejor Battlefield en años».

Pese al arranque histórico, Battlefield 6 enfrentó dificultades para mantener su base de jugadores en los meses posteriores al lanzamiento. Las cifras de usuarios concurrentes en Steam experimentaron una radical disminución, pasando del pico de 747,440 a aproximadamente 67,000 jugadores simultáneos en mediciones recientes.

El desempeño del juego en la plataforma de Valve también refleja un cambio en la percepción de los usuarios: las reseñas en Steam pasaron de ser «Mayormente positivas» a «Mixtas», con quejas recurrentes sobre diversos aspectos del título.

En febrero, una actualización que introdujo nuevos aspectos estéticos para los personajes provocó quejas generalizadas debido a que los diseños no se alineaban con el tono tradicional de la saga, forzando a EA a rectificar y rediseñar parte del contenido. En marzo, el lanzamiento de la Temporada 2 incorporó un sistema de máscaras antigás que presentó fallas técnicas, afectando la experiencia de juego y profundizando la frustración entre los usuarios.

El modo Battle Royale gratuito denominado Battlefield Redsec tampoco logró el rendimiento esperado, acumulando reseñas «Mayormente negativas» en Steam y sin alcanzar las cifras de participación que EA proyectaba inicialmente.

La cuánto menos curiosa reestructuración en los estudios de Battlefield también ocurre en un momento de transición tanto creativa como corporativa para Electronic Arts. A finales de 2025, se produjo el fallecimiento de Vince Zampella, quien se desempeñaba como el principal responsable y figura visible de la franquicia Battlefield.

La compañía calificó su muerte como una «pérdida inimaginable», que dejó la dirección creativa del universo Battlefield en un estado de incertidumbre.

Paralelamente, EA se encuentra en proceso de ser adquirida por un consorcio de inversores que incluye al Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, Affinity Partners (una firma vinculada a Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos Donald Trump) y la compañía de inversiones tecnológicas Silver Lake.

La operación, valuada en 55 mil millones de dólares, implicará que la empresa adquiera una deuda superior a los 20 mil millones de euros.

Se espera que la adquisición se cierre durante el primer trimestre del año fiscal 2027, entre abril y junio de 2026. Fuentes cercanas a la operación señalaron a la prensa que el consorcio liderado por Arabia Saudita buscará minimizar costos y apostar por la implementación de inteligencia artificial en los procesos de desarrollo, lo que podría explicar, al menos en parte, la decisión de reducir personal en un momento de éxito comercial.

Desde EA aseguraron que los despidos (porque los de marzo no son los primeros) no están relacionados con la inminente compra, aunque los salarios representan el mayor costo en el desarrollo de videojuegos, y que una reducción de personal se alinea con la visión de eficiencia operativa que suele acompañar a este tipo de transacciones corporativas.

La oleada de despidos de marzo de 2026 no es la primera que afecta a los estudios detrás de Battlefield en los últimos años. En febrero de 2024, Electronic Arts ya había implementado recortes masivos que impactaron directamente a la franquicia.

El caso más significativo fue el cierre completo de Ridgeline Games, un estudio fundado por Marcus Lehto, cocreador de la franquicia Halo, que había sido establecido específicamente para desarrollar experiencias narrativas dentro del universo Battlefield. Tras el cierre, algunos empleados fueron reasignados a Ripple Effect Studios, mientras que el trabajo narrativo pasó a manos de Criterion Games.

Lehto expresó públicamente su frustración con la experiencia en Electronic Arts, declarando que «no tengo nada positivo que decir sobre EA» y que se sintió «golpeado en el estómago» por los despidos que afectaron a su equipo. Estos recortes formaron parte de una reducción mayor en EA que afectó a 670 empleados en total durante 2024.

A pesar de los recortes, EA mantiene que Battlefield seguirá siendo una prioridad estratégica y que la franquicia continuará recibiendo inversiones a largo plazo. No obstante, la reducción de personal podría tener consecuencias en la calidad y frecuencia de las actualizaciones futuras.

La salida de talentos clave en momentos donde el juego requiere soporte técnico intensivo y desarrollo constante para mantener el interés de la base de usuarios genera interrogantes sobre la capacidad de los estudios para responder adecuadamente a los problemas técnicos y a las demandas de la comunidad.

El ambicioso objetivo que EA había establecido para Battlefield 6 era alcanzar los 100 millones de jugadores únicos, una meta que ahora parece más lejana considerando la tendencia descendente en la participación de usuarios y los problemas de retención que enfrenta el título.

Los despidos en los estudios de Battlefield se inscriben en una tendencia más amplia que afecta a la industria del videojuego en los años posteriores a la pandemia. Entre 2023 y 2026, miles de trabajadores del sector han perdido sus empleos en oleadas de recortes que alcanzaron a estudios de todos los tamaños y especialidades.

En enero de 2024, incluso antes de los recortes específicos de Battlefield, ya se habían registrado reducciones de personal en estudios relacionados con competidores directos como Call of Duty, incluyendo a Sledgehammer Games (30% de su plantilla), Toys for Bob (30%), High Moon Studios (10%), así como en equipos de Treyarch, Infinity Ward y Raven Software.

Estos despidos generalizados responden a factores como el incremento en los costos de desarrollo, las expectativas de crecimiento infinito por parte de las corporaciones y la reconfiguración de prioridades tras el boom de consumo experimentado durante los confinamientos por la pandemia de covid-19.

El caso de Battlefield 6 resulta paradigmático porque ilustra una de las contradicciones más evidentes de la industria actual: incluso en momentos de bonanza económica y alto rendimiento comercial, los equipos de desarrollo pueden enfrentarse a recortes significativos como consecuencia de realineamientos estratégicos y cambios en la visión empresarial de las corporaciones propietarias.

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