El 2025 está por terminar, pero no deja de traer sorpresas poco alentadoras para la industria tecnológica. La crisis de la memoria RAM continúa agravándose y todo apunta a que el panorama seguirá siendo complicado durante 2026. El culpable esta vez es el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial y su enorme demanda de recursos.

Los precios de las memorias NAND y DRAM han comenzado a incrementarse debido a su escasez, y distintos analistas del sector ya advierten que esto podría impactar no solo a los consumidores de PC, sino también a consolas de nueva generación y futuros lanzamientos de hardware. Si estabas considerando armar o actualizar tu computadora el próximo año, quizá sea momento de replantearlo.
¿Por qué hay escasez de memoria?
El auge de la inteligencia artificial ha generado una presión sin precedentes sobre el mercado de la memoria. Los grandes modelos de lenguaje como ChatGPT, Gemini o Copilot requieren enormes cantidades de RAM para entrenarse, operar y crecer. Actualmente, múltiples empresas compiten por estos mismos recursos para mantenerse relevantes en la carrera de la IA, lo que ha provocado una reducción en la disponibilidad de memoria para otros sectores.
Como consecuencia directa, los precios han comenzado a dispararse. No solo la RAM se ha visto afectada, recientemente algunos fabricantes de tarjetas SD han advertido que, a partir de enero, sus productos podrían doblar su precio actual
Un impacto que ya alcanza al hardware de consumo
Las repercusiones de esta crisis ya se están sintiendo. Compañías como Lenovo y HP han optado por retrasar el lanzamiento de nuevos modelos de laptops, en parte debido al encarecimiento y la dificultad para asegurar el suministro de componentes.
Incluso proyectos relacionados con el gaming se han visto afectados. La esperada Steam Machine, por ejemplo, podría llegar más tarde de lo previsto y a un precio mayor al inicialmente contemplado, precisamente por el aumento en los costos de memoria y almacenamiento. Aunque PlayStation y Xbox no han mencionado nada al respecto, es de esperar que sus respectivos lanzamientos también se retrase y, si la crisis continúa, comience a plantearse la extensión de la vida útil de las consolas de nueva generación.
Un futuro incierto para la comunidad gamer
Todo indica que la presión sobre el mercado de la memoria no disminuirá en el corto plazo. Mientras la inteligencia artificial siga expandiéndose a este ritmo, la competencia por recursos clave como la RAM continuará afectando precios, disponibilidad y planes de lanzamiento.
Para los jugadores y entusiastas del hardware, esto se traduce en decisiones más cuidadosas de compra y en la posibilidad de que el salto generacional de consolas y PC tome más tiempo del esperado. La crisis de la memoria ya no es un problema lejano de la industria, es una realidad que empieza a sentirse en todos los frentes y que podría afectar el futuro no solo del gaming, sino de toda la industria.